Columna. Industria cosmética; Lo que los ojos no ven.

“El hombre ha hecho de la tierra un infierno para los animales”

Arthur Schopenhauer (1788-1860)

Es difícil llevar a cabo una reflexión sobre la protección animal considerando las palabras de Schopenhauer, ya que de partida nos enfrentamos a una situación pesimista, devastadora, brutal y cruel, pero muy a mi pesar, cierta. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad en general (sin exclusión de género) ha ejercido maltrato indiscriminado hacia los animales como también ha intervenido en su hábitat natural, lo que conlleva al despilfarro de los recursos ambientales.

En resumidas cuentas, la vida silvestre ha sido arrasada por la participación humana, mal entendiendo que el progreso y la ciencia están estrechamente relacionadas a la experimentación nociva; a propósito de esto, durante los últimos días, la campaña mediática “Save Ralph” de Humane Society International ha sido la tónica para hacernos cuestionar sobre nuestro consumo de productos cosméticos, aseo personal y limpieza. Ahora bien, ¿qué lecciones podemos sacar sobre este cortometraje? Básicamente, este aplastante corto animado de 3 minutos nos recuerda que la experimentación animal en la industria de la belleza ha sido una constante sin precedentes, sin embargo, no basta solo con conmoverse a través de las redes sociales, más bien, necesitamos generar un cambio de conciencia progresivo hacia la sustentabilidad y por qué no, dar el paso crítico del activismo digital a la acción concreta.

Según los datos de la ONG Te protejo, “Hoy en día, a nivel mundial más de 500 mil animales mueren cada año consecuencia de estas prácticas en laboratorios de cosmética” (Te Protejo,2019). Así pues, los animales, generalmente conejos, ratas y monos, son utilizados como sujetos de investigación y son sometidos a testeos sin anestesia. Estas crueles prácticas representan la importancia de una legislación sobre protección animal y abogar por los derechos de éstos en nuestro país.

Entiendo que es difícil y cuesta entender el nivel de tortura que padecen los animales “en nombre de la belleza” e insisto, nuestra legislación debe ser más estricta. A pesar de que en Chile efectivamente existe una Ley sobre protección animal, considero que existen algunos artículos e incisos que dejan vacíos determinantes, a modo de ejemplificar, en el Título IV De los experimentos en animales vivos de la Ley N°20.380, se indica:

Artículo 7 °. – Los experimentos en animales vivos sólo podrán practicarse por personal calificado, que evitará al máximo su padecimiento. Se entenderá por personal calificado aquel que tenga estudios en las áreas veterinaria, médica o de ciencias afines, certificados por una institución académica del Estado o reconocida por éste (BCN,2018).

Lo anterior no especifica claramente la experimentación de animales en el contexto privado y menos establece una indicación sobre pruebas cosméticas, por tanto, es vital subsanar este vacío y así surge la idea de legislar para modificar el Código Sanitario que busca prohibir la experimentación en animales con miras a la elaboración de productos cosméticos (véase Boletín 13966-11) No obstante, la moción no presenta Urgencia, por ende el Proyecto se encuentra en Primer trámite constitucional y quizás cuantos años más seguirá dormitando en el congreso.

Ahora bien, volviendo a la dinámica del testeo animal, Denda señala que los tratamientos más comunes para los sujetos de prueba es la “inyección de sustancias tóxicas, exposición a radiación, alimentación forzada y sometimiento a situaciones de estrés deliberado” (Sarria De la Vega, 2020). En este sentido, una de las pruebas más comunes de la industria cosmética es el test de Draize (Véase cortometraje Save Ralph), donde se les aplica a los animales las sustancias a testear directamente en los ojos por siete días, causando ceguera permanente en muchos de los sujetos de prueba y no está demás mencionar que estos sujetos son sacrificados al finalizar los estudios (BCN, 2019).

Ante esta situación ¿cómo no sentir impotencia? ¿cómo no tener un mínimo de consideración? ¿es que acaso somos tan egoístas para no pensar en la agonía de un ser vivo por el simple hecho de que eso impide la creación de un bien de consumo? Más que una crítica, es una singular invitación a cuestionarnos e informarnos sobre nuestro consumo de productos cosméticos[1], necesitamos proyectos de Ley más efectivos, políticas públicas de bienestar animal, sin ir más lejos, necesitamos una constitución que vele por la protección animal y, sobre todo, esta es una invitación a tomar cartas en el asunto, ser sensatos y consecuentes con nuestro actuar.

Tal vez, muchos de nosotros nos consideramos DogLovers o CatLovers, y cuando sucede una situación específica de maltrato, la tendencia natural es defender al más débil, es decir, a ellos, por tanto, esta situación no es diferente, al fin y al cabo, es irónico autodenominarse animalista si el Shampoo, desodorante, espuma de afeitar o el labial larga duración que está en la repisa del baño, fue testeada en otras especies no domésticas. Ahora lo saben, esta es una amarga realidad mundial, y, al parecer, esta situación confirma el dicho popular “Ojos que no ven, corazón que no siente”.


Referencias

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2018). LEY 20380- Sobre protección de animales. Retrieved 15 April 2021, from https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1006858.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2019). Ley Cruelty Free. Retrieved 15 April 2021, from https://www.bcn.cl/delibera/show_iniciativa?id_colegio=3300&idnac=2&patro=0&nro_torneo=2019

Sarria De la Vega, B. (2020). Be Cruelty Free: Ingresan proyecto de ley al Congreso que prohíbe el testeo de cosméticos en animales. Retrieved 15 April 2021, from https://www.elmostrador.cl/generacion-m/2020/12/26/be-cruelty-free-ingresan-proyecto-de-ley-al-congreso-que-prohibe-el-testeo-de-cosmeticos-en-animales/

Te Protejo. (2019). La importancia de la certificación de no testeo en animales en la industria cosmética.Retrieved 15 April2021,from https://ongteprotejo.org/co/noticias/la-importancia-de-la-certificacion-de-no-testeo-en-animales-en-la-industria-cosmetica/.


[1] La industria en general ofrece una amplia gama de experimentación en el ámbito textil o alimentario, pero tal como sostengo al inicio, los cambios deben ser progresivos y voluntarios.

Carla Escalona Oyarzo.
Licenciada en Ciencia Política.
Universidad Católica de Temuco.